Diseño y Diagramación: María Laura Linares Frailán

lunes, 1 de julio de 2019

Tres discursos


Tres discursos sobre  José Gregorio Hernández.
Pedro Frailán
José Gregorio Hernández es un sentimiento de la venezolanidad, es un símbolo de identidad de Venezuela, es decir, del origen latino de la identidad de acuerdo a Cicerón “yo siempre el mismo”. Ya que su imagen representa  un conjunto de valores, que permanecen constantes en el tiempo, este 29 de junio día de San Pedro Apóstol y San Pablo se cumple una centuria de su muerte.

El Dr. Rafael Caldera escribió un texto que título “Tres discursos sobre José Gregorio Hernández”, lo elaboró en tres entregas especiales relacionadas con este personaje.  La primera fue cuando el Dr. Hernández cumplió veinticinco años de su muerte 1944. Luego cuando se cumplieron cuarenta y tres años también de su descenso en  1949 y finalmente cuando la Asamblea Legislativa del Estado Trujillo, decidió consagrar el nombre de José Gregorio Hernández a la población  Inostú, el 30 de octubre de1966.

Compendio que fue editado en 1969 y prologado por el Dr. Pedro Pablo Aguilar, el autor nos comenta testimonios sobre la muerte de José Gregorio, de aquella persona que a pesar de ser un hombre ciencia de academia,  no olvido a los más necesitados un hombre que combinaba sus conocimientos  con la fe, la justicia, la caridad y la tolerancia.

Además nos relata Caldera lo siguiente: “ No era un muerto a quien llevaban a enterrar, describía alguien que no compartía sus ideas; era un ideal humano que pasaba en triunfo, electrizándonos los corazones; puede asegurarse en pos del féretro del Doctor Hernández todos experimentamos  el deseos de ser buenos”. Esto lo dijo nada menos que Rómulo Gallegos.

A la salida de la catedral el féretro era traído por los estudiantes, cuando en ese momento el público que estaba presente en las cercanías del templo dijeron,  el Dr.  Hernández nos pertenece,  lo tomaron  y lo llevaron hasta el cementerio. Hermosa fue esta acción entre los estudiantes y el pueblo  como hermanos rindieron atributo de afectos como suela suceder en  grandes momentos de nuestra historia.

El Presidente Caldera en su discurso en  Isnotú como orador de orden dijo: Trujillo es una tierra de contrastes, es un lugar cargado de gloria, ha sido vértices de convergencias, se ha hecho la historia de momentos portentosos, envuelta en leyendas, flora entre neblina de los Andes trujillanos. Orgulloso su estado que dentro de su suelo hubiera nacido un hombre de la talla de Hernández. Trujillo tierra del primer Presidente de Venezuela, también tierra del primer santo venezolano.

A sus cien años de su  muerte, esperamos pronto por gracia de Dios y de su obra terrenal, poderlo nombrar con mucho orgullo y fe San José Gregorio de Isnotú.


lunes, 24 de junio de 2019

San Juan Bautista.


San Juan Bautista  Patrono de una Ciudad eclesiástica.

La comarca Valerana de existencia antes de 1820 nombre que se inspiró en su primer encomendero Marcos Valera, por allá en 1595 como lo reseña la crónica clásica de la vida la ciudad. Institucional y formalmente Valera registra su partida de nacimiento cuando él,  Dr. Monseñor Rafael Lasso de La Vega arzobispo de Mérida – Maracaibo la eleva a la categoría de Parroquia Eclesiástica.

 Recodemos que para ese tiempo en Venezuela existían tres arzobispados, el Guayana y  Caracas. Incluso Trujillo desde su fundación había pertenecido al arzobispado de Caracas hasta 1777. Inclusive en una oportunidad en los años de 1662 al 1668 fue la sede central del gobierno eclesiástico  de la Capitanía General de Venezuela.

La advocación se centra en San Juan Bautista un personaje bíblico de mucha resonancia para el cristianismo, predecesor  y contemporáneo de Jesús, el bautista, él que  confundieron con una nueva venida del profeta Elías. El niño que salto en el vientre su madre cuando la Virgen María visitara a su prima Isabel, que al mismo tiempo le dijo: “bendita eres entre todas las mujeres y bendito es tu vientre. Lucas (1, 43) consagrada tú por haber creído.  

Dese ese 1820, hasta nuestros días la urbe de Doña Mercedes Díaz, como también se conoce a Valera, su crecimiento ha sido grandioso, pujante, progresivo sus ciudadanos han sido fundamentalmente su constructores, en estos dos siglos, en compañía y unión  con su patrón San Juan Bautista. Han venido avanzando en el tiempo, hoy es la ciudad más poblada del estado Trujillo es una referencia para el país.

Hoy, este santo del bautisterio está acompañado  de  otros santos y santas de la ciudad que la conforman otras parroquias eclesiásticas. Esta zona pastoral de la Diócesis de Trujillo, es la más grande  la conforman 15 parroquias eclesiásticas de la ciudad,   más 2  foráneas para completar el municipio.

 La  primigenia es San Juan Bautista, acompañada de San José, San Pedro Apóstol, nuestra Señora del Coromoto, Jesús Obrero, San Juan Bosco, Sagrada Familia, María Auxiliadora,  Santa Catalina de Siena, Espíritu Santo, Santos Arcángeles, Nuestra Señora del Valle, Santa Cruz, Vicaría de Agua Clara, Nuestra Señora de la Candelaria,  San Antonio Abad de Mendoza del Valle del Momboy y San Pablo Apóstol La Puerta. Ello conforma una ciudad de    granito a base de fe por su sentimiento santoral.

Desde esta mirada Valera, es una ciudad bendita,  gracias a la fe en su patrón que está sembrado en el sentimiento valerano al igual en el lugar donde posa su bendita y milagrosa imagen que fue traída el 23 de junio de 1905 al igual  la  majestuosa  obra arquitectónica la iglesia que lleva su nombre.

 Valera es una ciudad eclesiástica, en toda su amplitud ya está sembrada en cada una de las localidades que hacen en cada parroquia eclesiástica más las distintas capillas de esos sectores. Es un fortaleza de fe, religión y por su puesto cultural. Tiene que ser una ciudad del optimismo, ya que la fe, la esperanza y el amor nunca mueren. Próxima a cumplir 200 años y San Juan Bautista presente.



miércoles, 19 de junio de 2019


Hacia los 200 años de los Tratados de Trujillo.
                          
         
  En el desarrollo del XIII Congreso de la Trujillanidad de la Universidad del Momboy, que en esta oportunidad se está desarrollando en tres ediciones, la primera de ella realizó el pasado 16 de mayo en donde la temática desarrollada fue el bicentenario de la ciudad de Valera próximo a cumplirse en el 2020.

          En el día 06 de junio trato con la agenda de los 200 años de los Tratados de Trujillo,  a celebrarse los días 25, 27 y 27 de noviembre del 2020. Fueron cinco los conferencistas encargados de analizar y recordar estos sucesos  que marcaron un punto referencial de nuestra historia de la independencia. Es bueno resaltar que esta edición del XIII Congreso de Trujillanidad se dedicó a la memoria del Dr. José de Jesús  Cooz gran jurista trujillano además nos dejó una biblioteca en donde nos reseñó los hechos del 10 de octubre de 1810 y los relatos del Armisticio y Regularización de la Guerra y otros temas desarrollados por su escritura.

          El orden del Congreso cumplió la siguiente agenda:

           En la primera conferencia estuvo a cargo de Marilyn Olivar estudiante de la Carrera de Derecho de la UVM, ponencia titulada, “El entorno histórico del momento”. En donde partió justamente desde el 1813, cuando en Trujillo se pronunció  el “Decreto de Guerra a Muerte”, prosiguiendo por todo ese tiempo  los difíciles momentos que vivió la patria hasta llegar al año 1820.  Finalmente recordó que Trujillo es un lugar para guerra pero también para paz y termino  con un pensamiento de Aristóteles.

            La segunda conferencia la trato la estudiante de Derecho Ana Delgado, en donde se centró en el Armisticio, nos hizo en primer lugar un descripción los personajes que integraron las comisiones y por supuesto los centrales Bolívar y Morillo. Además nos detalló el articulado de este documento, sus implicaciones e influencia. También nos hizo un análisis geopolítico de Venezuela en situación de guerra.

            Prosiguió Daniela Santiago con el documento de la Regularización de la Guerra, la importancia de concebir  otra miranda, aunque así se esté en guerra. Una mirada aunque parezca contradictorio, decir humanizar la guerra, grandiosa esta reflexión porque marcó una nueva manera de desarrollar los conflictos bélicos que hoy está presentes en este tiempo contemporáneo. Resaltó la importancia de ello y que Trujillo fue el escenario de esta partida que hoy es una referencia para el derecho intencional publicó, el derecho de gente y derecho humanitario.

             Seguidamente le correspondió a Marcos Benítez, contarnos el encuentro entre Bolívar Morillo, en primer lugar nos ofreció una descripción biográfica de Pablo Morillo personaje poco conocido por nosotros en algunas ocasiones y luego la de Bolívar. Explicó cuáles fueron las razones  del porque fue Santa Ana el punto de encuentro, el saludo masón de ambos, todo el desarrollo del encuentro al tiempo posterior como la simbología de los que hoy el monumento que esta hoy es esa hermosa población.

            La quinta y última ponencia le correspondió a José Manuel Araujo, que se encargó de explicarnos la vigencia de los tratados, para Venezuela y el mundo. Él nos paseó por el contexto internacional, en distintos escenarios en donde se ha hecho necesario mirar hacia Trujillo y Santa Ana en el siglo XIX. También nos hizo un llamado de reflexión para mirar nuestra historia que es grande. Inspiración para el país y el continente, al igual afirmó que importante es mirar a Trujillo y más en estos tiempos difíciles  que vive Venezuela y Trujillo puede ser un gran punto de encuentro lugar de la guerra y la paz.

          Finalmente se planteó la creación de un Comisión para la celebración de los 200 años de los Tratados.



lunes, 25 de marzo de 2019

La Valera Oculta


La Valera Oculta.
             La Valera Oculta escrita por Pedro Bracamonte Osuna, es el regalo de un hijo de ciudad a la cumpleañera en sus 199 años de existencia, de la Ciudad Señorial de las Siete Colinas. O la urbe de Doña Mercedes Díaz como lo dicen sus citadinos con gran orgullo. Al ir viajando en el tiempo, en la geografía valerana, en la evolución de la ciudad para encontrarse con  sus personajes siendo; La Valera Oculta, la máquina del tiempo por recordar al Boris Vian. También se intertextualiza, con Majaíl Bajtín en su criterio de voz sentido y diálogo. 
  
                       La principal fuente bibliográfica de la obra de Pedro Bracamonte es la oralidad, es decir, lo como lo afirma el propio Bajtín; es darles la voz a los hombres y mujeres del anonimato de la ciudad. Es una edificación de historia local, inventada por griegos allá en la lejanía de cultura ateniense, construida palabra por palabra para viajar e encontrarse, pronto con el bicentenario de la ciudad    y continuar su marcha en la infinidad con el tiempo.

             Valera es una ciudad de encrucijada tanto para el estado Trujillo, como para el occidente del país, geopolíticamente tiene una posición privilegiada, es una urbe joven, fresca con gran empuje y por supuesto con una gran historia que la han construido sus ciudadanos, su crecimiento vertiginoso se ha logrado en su último medio siglo. Sus cronistas se han encargado se hacer su memoria histórica, pero hace tiempo, que estaba paralizada y eso es un peligro histórico porque esa memoria se puede diluir en tiempo.

             Hoy ya no podemos sentir esa inquietud, porque ya está pronto a bautizarse La Valera Oculta, que amalgama distintas manifestaciones culturales valeranas.  Recordemos como dice: Miguel Rodrigo Alsina, Toda cultura es pluricultural, son modos de pensar, sentir y actuar. Que evolucionan con otras culturas.        El día jueves 14 de febrero, en la sede de la Universidad Simón Rodríguez de la sede Valera en la Parroquia Beatriz se bautiza este libro a las 8:30 AM.  Esta es una gran oportunidad para cambiar la ciudad, que en muchas oportunidades, pueblos, ciudades y metrópolis han evolucionado y se han transformado mirando su propia historia, su propia cultura. Es el reconocimiento de sus habitantes, de sus esfuerzos de sus trabajos en total se sus sueños.

             En Valera existe tres iconos culturales desde la arquitectura, que identifica tres épocas, la Casa Carmania  nos ubica en el tiempo colonial, el monumental templo San Juan Bautista tiempo contemporáneo, el Centro Comercial Plaza la postmodernidad  en Valera siglo XXI. Qué interesante, sería que en la Casa Carmania, que está ahí esperando  a que le den vida. Sea la sede de un escuela de cultura e historia Valera. Sería el encuentro de la ciudadanía consigo misma, La Valera Oculta Volumen I, los está esperando que ese mosaico de crónicas.

(*) frailanp@uvm.edu.ve.      

martes, 9 de octubre de 2018

El Trujillo Posible


El Trujillo Posible
Pedro Frailán.
San Agustín de Hipona es uno de los más grandes exponentes de la patrística, un filósofo prácticamente de transición  de la antigüedad a la cultura medieval. Es un gran virtuoso del tiempo, de hecho en su libro; Las Confesiones de San Agustín, conjugan los tiempos. Para luego moldearlo a su pensamiento y obra, tal es el caso que su concepción a este momento está vigente.  
Para realizar esta maniobra con la dialéctica del tiempo como lo establece; Carlos Gurmendez no es fácil. Porque primero hay que conocer muy bien la memoria y el espacio de un pueblo.  El otro el momento, en que se vive y con lo que se cuenta. Con sus aciertos y desaciertos, que en muchas oportunidades son los impulsos para un nuevo pensamiento. La otra característica,  es la proyección hacia el infinito del tiempo llámese reflexión, pensamiento, propuesta, proyectos, ideas en fin como se quiera concebir.
El Trujillo Posible, es un libro escrito por el Profesor  Francisco González Cruz, que amalgama estas tres condiciones del tiempo y que al mismo tiempo, está condenando, a este libro a convertirse en un clásico de la bibliografía trujillana al igual que: Orígenes Trujillanos; de Amílcar Fonseca, Geografía de Estado Trujillo; de Américo Briceño Valera,  Sobre el Cause de un Pueblo; de Arturo Cardozo; Diccionario de Voces Trujillana; de Segundo Barroeta. Historia del Estado Trujillo; de Mario Briceño Perozo,  Trujillo Entre Letras y letrados de Francisco Omar Araujo.
El Trujillo Posible, en primer lugar, es una mirada a la geografía trujillana, que es diversa, variada y por supuesto compleja, describe de una manera grandiosa lo que es la costa trujillana, su planicie, sus valles y sus altas montañas, es increíble que un estado tan pequeño territorialmente sea tan variado y atractivo eso es en cuanto a su espacio. Con relación a su memoria, pues Trujillo, es una referencia histórica nacional, necesaria para complementar y cristalizar la historia, la literatura, la  cultura nacional llámese venezolanidad.
En cuanto a sus personajes los rememora en todos sus tiempos, toma en consideración, los que pertenecieron al tiempo de la colonia grandes personajes trujillanos que lamentablemente los tenemos olvidados. Los personajes de la independencia, como de la vida republicana. No sólo lo hace como un simple recuerdo.  Sino los recuerda, como fuentes de inspiración para la ciudadanía trujillana actual. Personas que  desarrollaron  su vida desde dentinas actividades humanas.
El Trujillo agrícola,  en esta categoría nuestro estado es un verdadero encanto, es una  identidad con una  proyección inmensa producto de sus tierras y de sus  distintos suelos altitudinales. Que lo hace un lugar de oportunidades gracias a su producción agrícola. Lo que invita a desarrollar un Trujillo agroindustrial bien atractivo,  algo parecido pasa la activa pecuaria y pesquera. Con respecto al turismo, se hace necesario combinar, la historia y los valores culturales. 
Es importante detenerse, en la distribución territorial de nuestro estado que hace el Profesor Francisco, por ejes de producción y de desarrollo que necesita Trujillo y que son una oportunidad de crecimiento de elevar la calidad de vida de sus habitantes.   
El Trujillo Posible, es un libro  con un espacio abierto  de grandeza con una mirada optimista,  opuesto  a una interpretación  decadente en donde reina el pesimismo. Es  un documento moderno, digital con un diseño editorial ameno pensando en el lector, desde la perspectiva del discurso compenetrándolo con la imagen geográfica  del paisaje trujillano. Aquí recuerdo a Don Mario Briceño Iragorry en libro: Introducción y Defensa de Nuestra Historia cuando dijo: que para definir en el concepto de la historia, el primer indicador que debía establecer es el paisaje, que es  donde el hombre  interactúa a diario.
Yo,  pienso que estamos en presencia de un libro con categoría patrimonial, que  con  el tiempo, con la divulgación y difusión se convertirá en un libro clásico de Trujillo, de consulta obligatoria contemporánea.  Dice George Gadamer, uno de los grandes filósofos de la actualidad. Cuando le preguntan, por el retraso de la filosofía. Él dice; que no existe ningún retraso, en ella, sino que está pensando en silencio, la manera correcta  como deben de actuar las demás ciencias.
¿Qué es El Trujillo Posible? Es un libro pensado, desde nuestros tiempos, concebido con las semejanzas agustinianas del tiempo.  
Es un homenaje a la a los 461 años de la fundación de la Ciudad Trujillo. Como dijo Mario Briceño Perozo; Trujillo la Ciudad, que nunca envejece. La Ciudad que nunca muere.  
La Hoyada, 09 de Octubre de 2018.

domingo, 18 de febrero de 2018

Crónicas Municipales

Crónicas Municipales. Joaquín Delgado.


Joaquín Delgado el autor de las novelas Trujillanas; Mana Juana,  Ni Cobro andino ni pago caraqueño.  Oriundo de la parroquia Chiquinquirá de la ciudad de Trujillo,  cabecera del valle de los Mucas, bordeado por la quebrada de Los Cedros. Lugar también de la virgen del Carmen, de Radio Trujillo 1280 AM.  Del Grupo Escolar Estado Carabobo, de la desaparecida colita champaña.

Tierra de Don Pedro Torres, Lorenzo Ávila, Quintín Uzcateguí, Faustino Ojeda, Humberto González Albano, Jesús Cegarra, Blanca González, Carmen Lugo, Josefina Tavera de Rosario, Elena de Ojeda, Margarita de Torres, Carmelina Sarmiento de Pacheco, Ramoncito Aranguren.

Don Joaquín Delgado, se inicia como escritor ejerciendo  la profesión minuciosa, primero como aprendiz de tipografía y luego como un trabajador destacado en el arte de la imprenta. Más adelante por un tiempo fue cronista de la ciudad Trujillo, la ciudad pacifica de acuerdo a Briceño Perozo, la tierra de María Santísima, según  Briceño Iragorry.

 Este libro titulado Crónicas Municipales, es una serie de ensayos cortos, publicados en periódicos locales entre los años de 1950 a 1960 y editado como libro en 1962. En donde se pueden apreciar, relatos biográficos de personajes relevantes de Trujillo contemporáneos como  Laudelino Mejías y su vals conticinio, Don Rafael Antonio Pernalete, Don Napoleón Coronado entre otros.

 Leyendas como;  La Piedra y la Llorona, esta es una fábula nacional, pero, cada pueblo la adaptada a su circunstancia, en este caso, como se dice a manera pueblerina.  Cuenta la historia, yo no sé ¡pero eso dicen!, que una mujer vivía en las cercanías de la Quebrada de los Cedros, con la esquina de San Francisco. Teniendo un niño chiquito, que lloraba mucho, la fastidio y está optó, por pegarle con la piedra de la cocina en la carita del  matándolo.  Luego arrepentida del crimen, llegó a la piedra a consolar su dolor de hecho, la roca tenía marcada las huellas de los pies de una mujer y un niñito.

Por las noches en las casas se reunían a contar pequeños relatos, fantásticos, tenebrosos y escalofriantes de algunos hechos ocurrido como el Toro de la otra vida.  También la búsqueda de entierros, el encuentro de una botija podía solventar la situación económica de una familia. 

Otra tradición el Rosario de las Animas, esto ocurría en la Parroquia Chiquinquirá, que en el mes de noviembre. El mes de las ánimas un grupo de rezanderos, pedían limosna, para comparar velas y aguardiente. Rezarle a las ánimas saliendo, desde la iglesia hacia el cementerio ubicado en la Calle Arriba en las faldas del cerro Must Abás.  Al legar se le rezaba con más fuerza, se lograba  visitar y limpiar las tumbas de los difuntos, además, ese día dejarle un alumbrado al pie de la cruz.

La Cruz de  Mayo es una fiesta popular nacional, en la Ciudad de Trujillo, tiene su propia consagración. Se celebra el 2 de mayo, con el rosario y cantos. Acompañada de una pella de chimo y un palo de aguardiente. Estaba a ubicada en cuatro lugares de ciudad, además la protegía.

Bibliografía.
Delgado, Joaquín. Mario. Crónicas Municipales. Imprenta del Estado. Trujillo. 1962.


viernes, 13 de octubre de 2017

Mi Infancia y Mi Pueblo.



Mi Infancia y Mi Pueblo (Evocación de Trujillo). Mario Briceño Iragorry.

Un 15 de septiembre del año de 1897, en la ciudad de Trujillo nació Mario Briceño Iragorry. Hoy en el 2017, estamos conmemorando 120 años de su natalicio.  Don Mario como también se le conoce, es uno de los grandes escritores que ha tenido Venezuela.  En sus memorias se puede apreciar unas grandes manifestaciones de valores de nuestra patria. Comenzando desde lecturas venezolanas, el ensayo al igual que el cartismo, fue su estilo preferido de su escritura.

Mi Infancia y Mi pueblo evocación de Trujillo, es la mirada de un hombre maduro, a su infancia y sobre todo a su ciudad, a su lugar, al pequeño lugar, que siempre llevara sembrado en su muerte hasta el último instante de su vida que fue un 6 de junio de 1958.

Esta memoria se pronuncia a través de tres epístolas, que nos recuerda la ciudad viajera como la denominara otro Mario pero en esta oportunidad, Perozo otro cuidador de la ciudad. Briceño Iragorry relata el Trujillo de inicio de siglo XX. 

Con este viaje nos reseña la arquitectura de la ciudad entre ellos el templo de Nuestra Señora de la Paz de la parroquia matriz. Lo que hoy en día es la catedral de Trujillo. De la cual don Mario, tiempo después fuera un personaje clave para su elación a diócesis. De hecho escribió un apasionado documento que lo titulo la Cenicienta con Mitra. 

Con relación a un lugar histórico de Trujillo como lo es la casa de la guerra a muerte hoy conocido como El Centro de Historia. Nos narra qué él, la miraba  con recelo y hasta con miedo. Justamente cuando  estudiaba en la casa de al lado y le tocaba cruzarla, no hacia corriendo para no oír los gritos temerosos de la muerte producto de la guerra.  

También describe internamente su imaginería, y por su puesto de Nuestra Señora María, la cual bautizó a la ciudad como la “Tierra de María Santísima”.  Nos narra sus festividades, patronales, sus creencias, cantos, poesías que le han producido sus habitantes, que junto a su fe en un ensueño perenne.   Precisamente en el centenario de nacimiento su corazón quedo enterrado en esta iglesia catedral.

Con ello recuerda sus paseos nocturnos de la mano de su padre desde el sector la candelaria hasta el calvario  o calle arriba, como también se le conoce. Para él fue placer mirar la caja agua y el chorro que la llenaba.

También nos hace memoria de un gran sabio Trujillo un quijote de las letras de la etnología, el sabio Rafael María Urrecheaga de la Torre su gran biblioteca que a raíz de su muerte se fue distribuyendo entre los habitantes del pueblo. Tradiciones antiquísimas como los enanos de la Kalenda tradición, que venía desde el Pueblo de más arriba, el pueblo del río San Lazaro. Esta avocación, es un apasionante recuerdo del pasado presente aún. 

Bibliografía.
BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Mi Infancia y Mi Pueblo (Evocación de Trujillo). Caracas. 1981.