Diseño y Diagramación: María Laura Linares Frailán

miércoles, 9 de marzo de 2022

Francisco Vásquez socorrido por Cantinflas.

 

Francisco Vásquez socorrido por  Cantinflas.

Pedro Frailán (*)


Yo vengo de un pueblo, que más que un pueblo era un caserío la vida era muy dura. Yo aprendí a escribir en una pizarra que era de piedra y tenía un marco de madera, si se caía se partía al inicio le escribían las letras con un lápiz que se adecuaba al material de la pizarra las llevábamos a la casa y nos las aprendíamos las letras. Todos los grados estaban concentrados en un salón y nos asignaban actividades a cada nivel con sólo maestro.

En La Mata de Escuque la vida era fuerte no existían acueductos teníamos que salir a buscar el agua en las nacientes se le llamaban ojos de agua y con una totuma se iban recogiendo hasta llenar una olleta. Recuerdo que había una iglesia, que la comunidad había logrado construir entre ellos mi papá Eduardo Vásquez, Francisco Cardozo Villareal entre otros con el Padre. Recuerdo que algunas bancas se le asignaban nombres y apellidos.

 La luz eléctrica ya existía, pero eso era un foco pequeño producía una luz amarilla que no alumbraba mucho, ¡eso era un cocuyo! El pueblo grande más cercano era Escuque, recuerdo mucha claridad la plaza Bolívar,  déjame decirte que prácticamente es la misma al igual la iglesia del Niño Jesús, nos íbamos a pie por el camino de recuas, es decir, que lo hacían las mulas que era el transporte masivo. 

Así mismos veníamos a Valera,  de La Mata salíamos temprano bien fuera mi papa o mi abuelo Francisco Antonio Vásquez con un burrito. Cuando llegábamos a san Antonio bajábamos hasta la Floresta nos lavábamos los pies y nos poníamos las cotizas. Cuando había lluvia  el recorrido se hacía más difícil, por terrenos muy arcillosos. Llegábamos a Valera, por que hoy es la avenida Bolívar cerca del Mercado Municipal. Compramos mercancía para nosotros detallar en La Mata. La colocaban en una coleta de harina vacía recuerdo que era marca “Golmedar”. Que el burro   llevaba lo amarraban cerca mientras se hacían las compras.

Nosotros teníamos un televisor un gran lujo todo el mundo no lo tenía, eso era un esfuerzo muy  grande que se le hacía a la vista para lograr ver una imagen nítida, porque era pura lluvia en la pantalla recuerdo con mucha presencia el Observador Creole. ¡Mira lo que es la inocencia!, los muchachos al apagar el televisor, esperábamos quedar solos, para mirar por detrás del televisor y los cables a ver si veíamos salir algún hombre o mujer de esos que estaban adentro. 

No mudamos a Valera comencé a estudiar bachillerato en el liceo Rafael Rangel, había poco tránsito, recuerdo el hospital, el mercado, jugábamos beisbol en la calle con pelotas rusticas hechas por nosotros mismo recuerdos los cines el libertad, el Valera el Cinelandía el San Pedro. Luego me fui a Mérida a la ULA a estudiar quise ingresar por medicina pero no lo logre. Entonces con una ayuda política del MIR entre a estudiar ingeniería civil. Pero la confrontación entre los grupos políticos estudiantiles y los cuerpos de seguridad del gobierno era muy fuerte.

Con unos amigos decidimos salir a México con la ayuda de la Organización Bienestar Estudiantil solicitamos la referencia del Rector Pedro Rincón Gutiérrez. Llegamos a México en 1971, me impresionó la ciudad, yo ni siquiera conocía Caracas. Comencé a estudiar en el Instituto Politécnico Nacional de México. Ingeniería en Topografía Fotogramétrica Área. Aquí en Venezuela se llama Ing. Geodesia. Además estudie en la Universidad Nacional de México (UNAM) Ing. Arquitectura me gradué de ambas carreras.

Trabaje mucho fui chofer, mandadero o cualquier otro trabajo había que hacerlo para complementar y poder sobrevivir. En una oportunidad tuve que salir a pedir ayuda a una organización que tenía Cantillas de ayudas sociales porque ¡Cantinflas ayuda al pueblo!. Hice un tremenda cola solicite la ayuda para un libro, verificaron luego me dieron la orden a una librería y ahí recibí el texto, fui de nuevo lo entregue al poco tiempo volví y me lo había dedicado. Lamentablemente lo conservo, en otra situación de necesidad tuve que empeñarlo En el Banco de Monte Piedad, no logre retirarlo, lo vendieron se pagaron la deuda, los interés me avisaron por correo y me dieron el excedente.

México y la ciudad de México son monumentales como el parque de Chapultepec, el museo impresionante,  las Bellas Artes, el Zócalo, La Catedral de Primada, la misma UNAM, el Museo Antropológico, el Santuario de la Virgen de Guadalupe sea creyente o no y no le gusta algo pasa.  De México traje el nombre de mi empresa “Comercial Hermanos Vásquez” que siempre pasaba por negocio con este nombre y me decía cuando retorne a Venezuela voy a poner mi negocio con este nombre, pues, ya tiene aquí en Valera más de 40 años.

Primero  aquí trabaje como profesional en varias instituciones del Estado la CVG, CONARE  entre otras. Algo que si gusto del mexicano, que él quiere mucho a su país. Me gustaría que nosotros hiciéramos lo mismo con Venezuela y con Trujillo por supuesto.

Finalmente te digo que cuando uno en busca en su propia historia se encuentra con sus propias raíces, es decir, con propio barro. “Polvo eres y en polvo te convertirás” Génisis. 3:19

(*) p.frailan@gmail.com

 

Hilario Rivas Marín aunque primero Juan salomón.

 

Hilario Rivas Marín aunque primero Juan salomón.

Pedro Frailán (*)


Mi madre María Guadalupe Marín quien partió desde Quiroagua, que en el vocablo indígena significa “El Dios de la aguas” hasta llegar a Santo Domingo de Bariqui. ¿Bariqui? Si Bariqui que  en el habla indígena se traduce como,  “río turbio”. Ay  me tuvo a mí, es decir, me dio a luz un 22 de octubre de 1936, quedo registrado en mi primera partida de nacimiento como Juan Salomón, mi madre no le gusto el nombre y me fue diciendo Antonio.

Eso paso porque enviaron a una persona al registro se olvidó los nombres y colocó estos. Con el tiempo al comenzar la escuela hicieron un justificativo y me colocaron: Hilario Antonio. Ya adulto le decía a mi madre ¿por qué me habían cambiado los nombres? Imagínese, Juan Salomón. A mi trajeron de la Sierra de Falcón a los 6 años, venía desnudo en Puerto de Cumarebo me pusieron una camisa de un primo.

 Venía con mi abuela ella era sirviente nos fuimos para Cabimas donde estaba mi madre a buscar progreso, tardaban 5, 6 días para llegar en camión, hoy se le dice autobuses las carreteras eran de tierra,  atravesar los ríos eran muy dificultoso. Te estoy hablando en pleno gobierno de López Contreras. Era un Presidente querido, bueno yo recuerdo que la gente hablaba bien, a mí me gustaba verlo cuando veía un foto de él me llamaba la atención. Igual pasaba con  Medina Angarita, no había esta división de buenos y malos éramos un país trabajador.

Al llegar a Cabimas encontré a mi madre unida con Américo mi padre adoptivo de ahí el Rivas Marín. Nos fuimos a la Lagunillas sector el Mamón había mucho movimiento comercial. Muchas casas de latas se comentaba de la quema del pueblo todo indicaba que fue producto de una lámpara de gasolina que se cayó y una señora la lanzo al lago y este estaba empetrolao.  Comencé a estudiar en la escuela Ayacucho, que era de la ESSO y luego pasó a ser de la CREOLE. El bachillerato  lo hice en el Colegio Santa Rosa de Lima, se pagaban 30 bolívares mensuales.

El tiempo pasaba y yo creciendo recuerdo que mi primer voto fue en plebiscito del 57. Estaba muy alegre porque iba votar mi primer voto, se votaba en la escuela Ayacucho pero repentinamente la cambiaron a Tía Juana, que era bastante lejos pero yo fui. Al llegar había un jurado, no había lista, ni tinta, note que algunos miembros se hicieron señas. Los votos se los llevaron a Caracas y allá contaron decía la televisión la radio y gano Pérez Jiménez.

Llegue a Mérida a estudiar derecho, preferí esta ciudad porque la sentí muy amigable, una gran ambiente, una hermosa geografía y la percibí muy universitaria. Una buena residencia costaba 45 bolívares, había otras de  30, 25 y 20 bolos. Al viajar de las Lagunillas a Mérida se hacían por dos vías la del páramo y la del El Vigía. La andina me parecía un encanto cada vez que pasaba por Valera me agradaba mucho la pequeña ciudad, y decía me gustaría vivir aquí.

Me gradué comencé a ejercer en el Banco Obrero me ofrecieron vivir en San Cristóbal, Mérida, Barinas y Valera preferí esta y aquí me radique hasta estos días ya tengo 85 años. Me case con Juana mi compañera de liceo y aquí estamos. Me hice adeco, aunque vengo de un hogar comunista yo conocí a Juan Bautista Fuenmayor un fundador del partido. Recuerdo que en la Constituyente del 47 si mal no recuerdo de un debate de Fuenmayor con Caldera. El primero defendía la educación pública y el segundo la privada al poco tiempo Fuenmayor se convirtió en el primer rector de universidad privada el segundo cerro la Universidad Central.

Admire a Astolfo Valero Sierra yo le dije que yo era simpatizante de AD y él dijo en AD, no hay simpatizantes si no militantes entonces me inscribí. Conocí a Betancourt, Leoni, A Carlos Andrés.  Piñerua a Lusinchi a Gonzalo Barrios no. Para mí al que más admirable fue a Leoni con Betancourt tuve mis reservas. CAP, mi amigo personal estando preso me comunique en varias ocasiones con él, me decía gochito al igual me dicen en el Zulia.

Entre otros David Morales Bello, Carlos Canache Mata, Octavio Lepage. Fui miembro del CES, Secretario de Organización incluso tuve la oportunidad de ser Secretario General con el apoyo de Luis La Corte. El que si no me llamo la atención fuel Alfaro Ucero. Recuerdo a un dirigente de aquí, con mucho afecto Urbano Solarte en las derrotas tuvimos que comenzar de nuevo eso si desde las bases del partido.

Finalmente te digo he sido abogado litigante, juez profesor universitario titular,  escritor, locutor. Hoy hay mucha dificultad administramos y no sabes que administramos. Vemos enemigos por todas partes, ratificamos o fracasamos todos. Con respecto a Trujillo no veo nada nuevo, hay un mismo quejido como una expresión. Comprendamos que tenemos que trabajar por Trujillo.

Tenemos que ver en que nos diferenciamos y en que nos aparecemos para unificarnos, las diferencias no tienen que prevalecer. Trujillo lo tiene todo, tiene muchos talentos...

(*) p.frailan@gmail.com

 

sábado, 5 de marzo de 2022

Francisco González Cruz un soñador de ideas.

 


Francisco González  Cruz  un soñador de ideas.

Pedro Frailán (*)

San Agustín de Hipona ese gran exponente de la patrística en su libro “Las Confesiones”, define el tiempo como el  triple presente, es decir el tiempo es hoy. Pasa, se queda en la memoria y vuelve al hoy, pero con nuestra capacidad de pensamiento proyectamos nuestras ideas y conjugamos con el tiempo.  en la historia de la humanidad al hombre le ha preocupado por dos elementos el espacio y el tiempo así lo sostiene el propio  Stephen Hawking.

Francisco González Cruz conocido como el morocho, pues integra estas dos variables tiempo y espacio.  Así lo demuestra en su pensamiento plasmado en su voluminosa escritura. Siempre tiene un cúmulos de ideas que conjugan con el tiempo y constantemente TRUJILLO presente en la eterna búsqueda de conseguir un mejor vivir porque es el creyente del bien común.   

Hago memoria y mis primeros recuerdos de este personaje, fueron sus opiniones públicas emitidas desde la fundación,  Por Trujillo nacida, si  mal no recuerdo  en la década de los setenta. Pasaba el tiempo en el año de 1986 se publicó su libro, Trujillo: el equilibrio fatalista. Editado por,  PORTRUJILLO esta publicación genero un buen  impacto en la prensa, radio y por supuesto en la lectura y análisis  del texto.

La primera vez que lo vi  fue precisamente en el año de 1986, en el desarrollo del Congreso Ideológico Nacional para la Democracia Nueva. Arístides Calvani, dictaba una conferencia en la oficina del Movimiento del Magisterio Social Cristiano en la vieja casona de la candelaria sede principal del partido Copei en Trujillo. El tema que explicaba era la federación, descentralización, el regionalismo, que para ese tiempo era un tendencia fundamental para el país y este congreso ideológico recogía el sentimiento en parte de una nación de ahí salieron buenas propuestas.

Días posteriores  intercambiamos saludos de presentación me lo presentó Alirio Materano, para ese momento era concejal en el Distrito Valera de hecho cuando termino su gestión de parlamentario local no acepto un arreglo o remuneración especial  ya que a los concejal la ley no lo permitía. Luego fue el Director de Comisión Para Reforma del Estado (COPRE), aquí en el estado Trujilllo.

En este organismo se realizaron diversas investigaciones una serie de propuestas regionales que concadenaban con el criterio nacional fue un proceso amplio con una participación de distintos sectores d la vida nacional para reformar y actualizar el Estado partiendo desde la Constitución. Lamentablemente no se llegaron a ejecutar estar ideas en su totalidad sólo algunas experiencia como lo fueron la elección de gobernadores de alcaldías una verdadera lástima nos hubiéramos evitado esta tragedia griega adaptada a la venezolana.

Pero el Morocho siempre adelante así como; San Jorge patrono de lectores que venció al dragón sólo  con su espada. Con FEVAL otra fundación sin fines de lucro trae a nuestra entidad la Universidad Rafael Urdaneta Extensión  Valera y desde ese tiempo hemos sido “compañero de viaje” por recordar a Orlando Araujo. La fue extensión de URU duró aquí ocho años, se lograron varias promociones de pregrado y postgrados. Constantes  eventos de buen nivel académico le dio nacimiento a la Universidad Valle del Momboy.

Francisco González es un soñador de  ideas, pero con un objetivo siempre pensando en Trujillo, incluso Trujillo por encima de sus intereses personales. Muchas de esas ideas son realidades Trujillanas,  tiene más obras que cualquier gobernador obras tangibles sin la presencia de corrupción mal que nos está matando. Es un campeón de la perseverancia de la constancia incluso cuando lo veo con un proyecto nuevo me acuerdo del Manifiesto de Carúpano  cuando Bolívar lo cerró  diciendo “Dios le concede la victoria a la constancia”.

En el caso de José Gregorio Hernández nuestro recién beato, desde que lo conozco fue un luchador por su beatificación promoviéndolo en conversaciones cotidianas, charlas, conferencias, clases magistrales, en su escritura. Desde arte la UVM tiene un gran patrimonio  inspirado en José Gregorio tiene una obra de Manuel de La Fuente. Fue un impulsador presionando, a la iglesia, la comisión beatificadora, a los postuladores, al Cardenal Urosa Sabino y cuando le tocó encargarse al Cardenal Baltazar Porras su amigo personal y  miembro de las comisiones tanto regional y nacional fue de mayor intensidad. ¡Eso a mí me consta!

Hoy sigue soñando con transformar a Isnotú, me imagino que ya está detrás  de la canonización, sobre este hijo de la Quebrada Grande  hay mucho escribir. Aquí lo dejo yo y que el siga soñando...

p.frailan@gmail.com

Alí Medina Machado un símbolo vivo de la ciudad.

 

Alí Medina Machado un símbolo vivo de la ciudad.

Pedro Frailán (*)

    
        

            

En tres oportunidades he tenido la responsabilidad y el placer de  tratar con este personaje de gran valía para Trujillo como lo es el Profesor Alí Machado.  En una oportunidad tuve el compromiso ser el prologuista de uno de sus libros  sobre “Laudelino Mejías”. En otra ocasión un 23 de abril día internacional de libro, hice  para  el Diario de Los Andes una semblanza del profesor Alí porque al tratar del libro, de la escritura y del idioma es sinónimo de Alí Medina Machado, según mi apreciación  es nuestro Andrés Bello Trujillano.

En otra ocasión en un congreso de literatura trujillana  analice y diserte los diversos géneros literarios que ha producido como lo son: la crónica, el cuento, la poesía, la novela y el ensayo. Desarrollados  en una variedad de títulos de sus publicaciones. Empecé a tener contacto con esté docto personaje, que no conocía ni siquiera había visto, pero  era su admirador  y seguidor por medio de “Manantial” su programa radial en la sultana musical de los Andes Venezolanos Radio Trujillo la 1280 am, todos los domingos de  9:00 a 10:00 am y por sus artículos publicados en el Diario del Tiempo.

Yo percibía de Manantial un resumen cultural de la ciudad que se había desarrollado durante la semana, partiendo desde el Ateneo de Trujillo ya que este programa nació desde esta institución que ya había tenido dos antecesores Juan de Dios Chacón y Bertha Briceño de Márquez. Además informaba de otras instituciones que ejecutaban este tipo de actividades. Núcleo Universitario Rafael Rangel, Diócesis de Trujillo, Biblioteca Central Don Mario Briceño Iragorry entre otras.  

De verdad que en la semana se desarrollaban una rica agenda cultual citadina, en diversas manifestaciones culturales. Manantial nos informaba pero lo más importantes es que nos educaba en un ámbito que no nos ensañaban en el liceo. Ahí teníamos la oportunidad de conocer sobre la música venezolana clásica. La ejecutada con la Orquesta Sinfónica Nacional, La Orquesta Filarmónica Nacional, la Orquesta Típica Nacional.

Un género que siempre presentaba era los valses venezolanos lo más importante su explicación el origen, autores y rasgos biográficos. Así sucedía con la música clásica universal era un poquito de cada cosa, por el tiempo del programa. Al oír Manantial el día domingo yo tenía la impresión que al llegar e ir a clase estaba más ilustrado y porque como más sabio. Por si, acaso cualquier análisis en un pasillo del liceo o en alguna participación de clase para destacarse, de hacerlo eso era lo máximo. En silencio consigo mismo le daba las gracias a Manantial.

La primera vez que vi al profesor Alí fue en la conducción de un concierto de la Orquesta Sinfónica del Estado que se hacían dos al año el de semana santa y el de navidad en la Iglesia Chiquinquirá, en la calle arriba de Trujillo. Ahí estaba presente aquel hombre que domingo a domingo me ilustraba,  aunque yo siempre lo veía entrar a  radio Trujillo, pero sabía quién era.

Trujillo es una pequeña ciudad que se acentuó en un pequeño valle y a través del tiempo se ha ido extendiendo a otros valles hoy es una ciudad entre valles. Pequeña en territorio pero inmensa en su historia, es una villa fundacional de la República junto a otras seis ciudades de Venezuela tanto de oriente como de occidente en trazarse un proyecto de pre e independencia.

Recordemos que justamente un 24 de junio de 1813 en la plaza mayor el Libertador ratifica  la República. Yo soy de los que pienso que Trujillo está completamente registrado, esquina por esquina, lugar por lugar. Personajes, hechos, tradición y en fin en tantas cosas con la palabra impresa y eso se debe al oficio de escribir de Alí y me pregunto; Si  las otras seis ciudades estarán igual de registradas que la nuestra.

El Profesor Medina es un símbolo vivo de su pueblo, es el Mario Briceño Iragorry contemporáneo, por su querencia y sentido de pertenencia y amor a la Patria Chica, lo demuestra con su escritura un hijo de la quebrada de Los Cedros.  De cedro  son las columnas de catedral que esta cimentada ahí desde 1662. De su obra se puede crear Escuela de Cultura trujillana, con pensamiento propio.

Toda su obra debe de estar servida en la web para que recorra el mundo y seamos más universales. Hoy la ciudad está deteriorada, el tiempo es inclemente, nuestro descuido humano  y tantas cosas. Pero no es la primera vez que esto le sucede. Recordemos el terremoto, la destrucción del pirata Grammont, la guerra de la independencia. Frente a esas dolencias se levantó lo hizo porque había honor y dignidad. Recientemente vivimos un crimen cultural de gran dimensión.  Hoy es tiempo de volverse a levantar y como fuente de inspiración pensamiento  la escritura de Ali Medina Machado y darle un merecido reconocimiento a la ciudad que nunca envejece para recordar a otro Gran Trujillano Don Mario Briceño Perozo.

(*) p.frailan@gmail.com

jueves, 3 de diciembre de 2020

MONUMENTO BICENTENARIO DE LOS TRATADOS DE TRUJILLO.

 

La construcción de monumento “Bicentenario de los Tratados de Trujillo 1820 – 2020” tiene como génesis la iniciativa impulsada por el Gobernador del Estado Trujillo, General en Jefe Henry Rangel Silva, como una de las acciones más emblemáticas en el marco de la conmemoración de los 200 años de la firma de tan importante documentos y del abrazo de Bolívar y Morillo en la población de Santa Ana.

Vista Central.

 El monumento “Bicentenario de los Tratados de Trujillo 1820 – 2020”, simboliza el pasado, el presente y el futuro de nuestro país. Un pasado glorioso que muestra las grandes hazañas se conquistan cuando el espíritu colectivo se une a favor de una misma causa. Un presente que prevalece en las adversidades para defender los valores y principios bolivarianos nacionalistas ante las injusticias e imposiciones imperiales. Y un futuro promisorio cuyo horizonte siempre será la independencia y la dignidad de un pueblo.

Este espacio ha sido concebido como escenario para el encuentro, la reflexión y el aprendizaje colectivo. Un monumento que contribuye al fortalecimiento de la memoria histórica a través del realce de los grandes valores compartidos que nos identifican como nación libre y soberana.

ICONOGRAFÍA DEL MONUMENTO.

El diseño de una obra arquitectónica para conmemorar un hecho de tal magnitud y transcendencia, debe contar con una concepción simbólica capaz de atrapar todo su significado histórico. Las distintas áreas y piezas que componen el monumento responden a una filosofía semiótica, cuya integración da sentido pedagógico del monumento histórico, resalta el papel de este territorio como baluarte en la independencia de Venezuela y destaca la plena vigencia de los Tratados de Trujillo.

El monumento ubicado en la entrada del municipio Trujillo ocupa un terreno de 1.000 metros cuadrados y está conformado por tres áreas, cada una de ellas con un significado y función desde el punto de vista de la memoria histórica.

Veamos en detalle cada uno de ellas:

Cuerpo de monolitos.

Son cinco monolitos  que representa cada una de estas etapas históricas que ha seguido la construcción de nuestra República Bolivariana de Venezuela y en cada uno de ellos se relata en hierro forjado la historia de los Tratados.

Vista a los cinco monolitos.

    Se ha seleccionado la forma de monolito, porque estas piezas arquitectónicas  son un símbolo de la unidad y de la resistencia del pueblo venezolano. La unidad está cifrada en la construcción física de las piezas; pues etimológicamente, el término monolito significa “Una solo piedra”. La resistencia está representada en su forma erguida y robusta que le otorga la virtud de transcender y permanecer incólume ante las contingencias del tiempo.

Cuerpo de escultoras.

El monumento está presidido por la escultura central del Abrazo de Bolívar y Morillo que representa uno de los episodios más importantes de la gesta bolivariana. El Abrazo sella la victoria diplomática de la cauda independentista ante el imperio español, la cual fue ratificada unos meses después en el Campo de Carabobo. En Santa Ana la monarquía sucumbió ante la República.

La escultura central está acompañada en sus laterales por 6 bustos que muestran las figuras de los hombres que conforman las comisiones republicanas y realistas negociadoras de los Tratados, para estipular y fijar el Armisticio y la Regularización de la Guerra.

A la izquierda, están los bustos del General de Brigada Antonio José de Sucre, Coronel Pedro Briceño Méndez y el Teniente Coronel José Gabriel Pérez, quienes fueron designados por Su Excelencia Presidente de Colombia, Simón Bolívar, como Jefe de la República.

Comisión de la Gran Colombia.

A la derecha, están los bustos del Brigadier Ramón Correa, Don Juan Rodríguez del Toro y Don Francisco González Linares; comisión designada por el General en Jefe del Ejército Realista, Pablo Morillo.

Comisión por España.

Área de interacción educativa y encuentro colectivo.

Atendiendo el enfoque integral bajo el cual está concebido el monumento, se cuente también con un área destinada para el aprendizaje y el encuentro colectivo. Este espacio ha sido diseñado para facilitar la realización de eventos de carácter educativo y cultural, para ello se han dispuestos bancas, iluminación y jardines.

Esta obra arquitectónica de alto valor estético está pensada para convertirse en una referencia en cuanto a monumentos históricos se refiere: un punto en el que convergen el interés por la historia, los valores patrióticos y la doctrina bolivariana.

Texto de los Monolito 1 (Armisticio)

El Tratado de Armisticio representa un hito en la historia de la diplomacia hispanoamericana y es una muestra inconmensurable de la grandeza de Bolívar, como estratega en el fragor de la gesta independentista. Firmado en Trujillo el 25 de noviembre de 1820 y ratificado por Simón Bolívar y Pablo Morillo en Santa Ana dos días después, establecía un conjunto de acuerdos orientados hacia el cese de hostilidades y la culminación  de la Guerra a Muerte.

La firma del Tratado del Armisticio es una victoria que ratifica la dignidad de los hombres y mujeres que durante más de tres siglos resistieron con valentía, defendiendo sus territorios y sus espíritus ante el invasor.

 Texto de los Monolito 2 (Armisticio).

“Deseando los gobiernos de España y de Colombia transigir las discordias que existen entre ambos pueblos; y considerando que el primero y más importante paso para llegar a tan feliz término es suspender recíprocamente las armas, para poderse entender y explicar, han convenido en nombrar comisiones que estipulen y fijen un armisticio, los cuales habiendo canjeado sus respectivos poderes el veintidós del presente mes y  año y  hecho las proposiciones y explicaciones que de una  parte y otra se han deseado, han convenido y convienen en el Tratado de Armisticio”.

“Dado y firmado de nuestras manos, en la ciudad de Trujillo a las diez de la noche del día veinticinco de noviembre de mil ochocientos veinte”.

Texto de los Monolito 3 Monumento Bicentenario de los Tratados de Trujillo (1820 – 2020).

“Trujillo es cuna orgullosa que sostiene el  laurel de la paz infinita. Una paz que se extiende en el verde de sus pasajes y el rojo de su espíritu acendrado en la lucha. El Trujillo de la Guerra a Muerte es también el Trujillo de los Tratados a favor de la paz, donde aún se persiste el grito heroico de un pueblo en contra del yugo despótico de un imperio opresor.

Hace 200 años estas tierras presenciaron el encuentro de Simón Bolívar y Pablo Morillo para dar el ejemplo más noble de la diplomacia de paz materializando en los Tratados de Armisticios y Regularización de la Guerra.

Vista General.

Este monumento es un tributo del Gobierno Bolivariano de Venezuela a la grandeza de los paladines de la libertad como Bolívar, Sucre, en el marco de los Tratados de Armisticio y Regularización de la Guerra”.

Trujillo, 27 de noviembre de 2020.

            Texto de los Monolito 4 (Tratado de Regularización).

El Tratado de Regularización de la Guerra tuvo como propósito la incorporación de los derechos humanos   a la Guerra de la Independencia que había regado  con la sangre el suelo fértil de la gesta bolivariana.

La guerra justa ahora se haría “como lo hacen los pueblos civilizados”, respetando los principios básico de honor y humanidad de los involucrados en el conflicto bélico.

Después de 10 años de cruente guerra sostenida por al alto principio independentista contra la vil opresión imperialista, se vislumbraba la posibilidad luminosa de la paz. En Trujillo comenzó  y Termino la Guerra a Muerte  para la gloria de América toda.

Texto de los Monolito 5 (Tratado de Regularización).

“Deseándolo los Gobiernos de España y de Colombia manifestar al mundo el horror con que ven la guerra de exterminio que ha desbastado hasta ahora estos territorios convirtiéndolos en un teatro de sangre; deseando aprovechar el primer momento de calma que presenta para regularizar la guerra que existe entre ambos gobiernos, conforme a las leyes de las naciones cultas, y los principios más liberales y filantrópicos, han convenido en nombrar comisionados que estipulen y fijen un tratado de regularización de la guerra”

“Y en fe de que así lo convenimos y acordamos nosotros los comisionados de los Gobiernos de España y de Colombia, firmamos dos, de un tenor, en la ciudad de Trujillo, a las diez de la noche del veintiséis de noviembre de mil ochocientos veinte”. 

Vista Exterior.

Diseño y Dirección General de la obra.

G/J. Henry Rangel Silva.

Arquitectura: Arq. Camila Mejía Contessi.

Diseño Gráfico. Lcda. María Alejandra Ovalles.

Artes:

INCAET: Pdta. Lcda. Yahana Vásquez, Lcdo. Jonathan Briceño, Lcdo. Marvin Albarrán, Lcda. Darcy Abreu.

Arq. Eduardo II Zambrano. (Escultor jefe), Leonel Muñoz (escultor), Gregorio Rubio (escultor asistente).

Obra inaugurada el jueves, 26 de noviembre de 2020. Por el Gobernador Henry Rangel Silva. Sector El Prado.