Diseño y Diagramación: María Laura Linares Frailán

lunes, 24 de junio de 2019

San Juan Bautista.


San Juan Bautista  Patrono de una Ciudad eclesiástica.

La comarca Valerana de existencia antes de 1820 nombre que se inspiró en su primer encomendero Marcos Valera, por allá en 1595 como lo reseña la crónica clásica de la vida la ciudad. Institucional y formalmente Valera registra su partida de nacimiento cuando él,  Dr. Monseñor Rafael Lasso de La Vega arzobispo de Mérida – Maracaibo la eleva a la categoría de Parroquia Eclesiástica.

 Recodemos que para ese tiempo en Venezuela existían tres arzobispados, el Guayana y  Caracas. Incluso Trujillo desde su fundación había pertenecido al arzobispado de Caracas hasta 1777. Inclusive en una oportunidad en los años de 1662 al 1668 fue la sede central del gobierno eclesiástico  de la Capitanía General de Venezuela.

La advocación se centra en San Juan Bautista un personaje bíblico de mucha resonancia para el cristianismo, predecesor  y contemporáneo de Jesús, el bautista, él que  confundieron con una nueva venida del profeta Elías. El niño que salto en el vientre su madre cuando la Virgen María visitara a su prima Isabel, que al mismo tiempo le dijo: “bendita eres entre todas las mujeres y bendito es tu vientre. Lucas (1, 43) consagrada tú por haber creído.  

Dese ese 1820, hasta nuestros días la urbe de Doña Mercedes Díaz, como también se conoce a Valera, su crecimiento ha sido grandioso, pujante, progresivo sus ciudadanos han sido fundamentalmente su constructores, en estos dos siglos, en compañía y unión  con su patrón San Juan Bautista. Han venido avanzando en el tiempo, hoy es la ciudad más poblada del estado Trujillo es una referencia para el país.

Hoy, este santo del bautisterio está acompañado  de  otros santos y santas de la ciudad que la conforman otras parroquias eclesiásticas. Esta zona pastoral de la Diócesis de Trujillo, es la más grande  la conforman 15 parroquias eclesiásticas de la ciudad,   más 2  foráneas para completar el municipio.

 La  primigenia es San Juan Bautista, acompañada de San José, San Pedro Apóstol, nuestra Señora del Coromoto, Jesús Obrero, San Juan Bosco, Sagrada Familia, María Auxiliadora,  Santa Catalina de Siena, Espíritu Santo, Santos Arcángeles, Nuestra Señora del Valle, Santa Cruz, Vicaría de Agua Clara, Nuestra Señora de la Candelaria,  San Antonio Abad de Mendoza del Valle del Momboy y San Pablo Apóstol La Puerta. Ello conforma una ciudad de    granito a base de fe por su sentimiento santoral.

Desde esta mirada Valera, es una ciudad bendita,  gracias a la fe en su patrón que está sembrado en el sentimiento valerano al igual en el lugar donde posa su bendita y milagrosa imagen que fue traída el 23 de junio de 1905 al igual  la  majestuosa  obra arquitectónica la iglesia que lleva su nombre.

 Valera es una ciudad eclesiástica, en toda su amplitud ya está sembrada en cada una de las localidades que hacen en cada parroquia eclesiástica más las distintas capillas de esos sectores. Es un fortaleza de fe, religión y por su puesto cultural. Tiene que ser una ciudad del optimismo, ya que la fe, la esperanza y el amor nunca mueren. Próxima a cumplir 200 años y San Juan Bautista presente.



miércoles, 19 de junio de 2019


Hacia los 200 años de los Tratados de Trujillo.
                          
         
  En el desarrollo del XIII Congreso de la Trujillanidad de la Universidad del Momboy, que en esta oportunidad se está desarrollando en tres ediciones, la primera de ella realizó el pasado 16 de mayo en donde la temática desarrollada fue el bicentenario de la ciudad de Valera próximo a cumplirse en el 2020.

          En el día 06 de junio trato con la agenda de los 200 años de los Tratados de Trujillo,  a celebrarse los días 25, 27 y 27 de noviembre del 2020. Fueron cinco los conferencistas encargados de analizar y recordar estos sucesos  que marcaron un punto referencial de nuestra historia de la independencia. Es bueno resaltar que esta edición del XIII Congreso de Trujillanidad se dedicó a la memoria del Dr. José de Jesús  Cooz gran jurista trujillano además nos dejó una biblioteca en donde nos reseñó los hechos del 10 de octubre de 1810 y los relatos del Armisticio y Regularización de la Guerra y otros temas desarrollados por su escritura.

          El orden del Congreso cumplió la siguiente agenda:

           En la primera conferencia estuvo a cargo de Marilyn Olivar estudiante de la Carrera de Derecho de la UVM, ponencia titulada, “El entorno histórico del momento”. En donde partió justamente desde el 1813, cuando en Trujillo se pronunció  el “Decreto de Guerra a Muerte”, prosiguiendo por todo ese tiempo  los difíciles momentos que vivió la patria hasta llegar al año 1820.  Finalmente recordó que Trujillo es un lugar para guerra pero también para paz y termino  con un pensamiento de Aristóteles.

            La segunda conferencia la trato la estudiante de Derecho Ana Delgado, en donde se centró en el Armisticio, nos hizo en primer lugar un descripción los personajes que integraron las comisiones y por supuesto los centrales Bolívar y Morillo. Además nos detalló el articulado de este documento, sus implicaciones e influencia. También nos hizo un análisis geopolítico de Venezuela en situación de guerra.

            Prosiguió Daniela Santiago con el documento de la Regularización de la Guerra, la importancia de concebir  otra miranda, aunque así se esté en guerra. Una mirada aunque parezca contradictorio, decir humanizar la guerra, grandiosa esta reflexión porque marcó una nueva manera de desarrollar los conflictos bélicos que hoy está presentes en este tiempo contemporáneo. Resaltó la importancia de ello y que Trujillo fue el escenario de esta partida que hoy es una referencia para el derecho intencional publicó, el derecho de gente y derecho humanitario.

             Seguidamente le correspondió a Marcos Benítez, contarnos el encuentro entre Bolívar Morillo, en primer lugar nos ofreció una descripción biográfica de Pablo Morillo personaje poco conocido por nosotros en algunas ocasiones y luego la de Bolívar. Explicó cuáles fueron las razones  del porque fue Santa Ana el punto de encuentro, el saludo masón de ambos, todo el desarrollo del encuentro al tiempo posterior como la simbología de los que hoy el monumento que esta hoy es esa hermosa población.

            La quinta y última ponencia le correspondió a José Manuel Araujo, que se encargó de explicarnos la vigencia de los tratados, para Venezuela y el mundo. Él nos paseó por el contexto internacional, en distintos escenarios en donde se ha hecho necesario mirar hacia Trujillo y Santa Ana en el siglo XIX. También nos hizo un llamado de reflexión para mirar nuestra historia que es grande. Inspiración para el país y el continente, al igual afirmó que importante es mirar a Trujillo y más en estos tiempos difíciles  que vive Venezuela y Trujillo puede ser un gran punto de encuentro lugar de la guerra y la paz.

          Finalmente se planteó la creación de un Comisión para la celebración de los 200 años de los Tratados.