Diseño y Diagramación: María Laura Linares Frailán

domingo, 4 de diciembre de 2016

La Vida es una Escuela. Periodismo del Gueno



La Vida es una  Escuela. Periodismo de Gueno. Francisco Graterol Vargas.

La anécdota es un género literario catalogado como cuento, por lo general es corto, que por lo general son vivencias reales de los persona.
Poco común en la cotidianidad, que provocan asombro, humor o nostalgia.

 Francisco Graterol Vargas publicó un libro titulado La Vida es una Escuela Periodismo del Gueno. Esta obra certifica en la memoria valerana una cultura de  hacer periodismo hace aproximadamente unas tres o cuatro décadas. En donde dos instituciones radiales como lo fueron Radio Valera la 1230 AM y Radio Turismo la 970 AM. La primera su noticiero estelar era El Informador 1230, mientras que la emisora de la avenida Bolívar era Radio Informando. Las emisoras salían a los distintos lugares de la ciudad a recoger la información más destacada y la más inmediata.
La emisora de la avenida 10 las hacía con las valmóviles y Radio Turismo, con los pájaros amarillos. Que era automóviles equipados para trasmitir la información, por lo general era rústicos. Francisco describe todo este proceso de llevar la noticia a los oyentes. Pero con una gran diferencia que no es sólo es una descripción de los hechos si una narración cargada de humor. Tanto de vivencias particulares y colectivas lo permite que el texto sea libre agradable espontaneo, además está acompañado de una serie de caricaturas en cada crónica.
Graterol Vargas como un buen periodista icono de este arte, oficio y profesión en Trujillo. Nos refresca la memoria deportiva del béisbol profesional de la desaparecida liga de verano del occidente del país. En donde nuestro estado tuvo la participación con los Proletarios inclusive campeones de la primera temporada. Sus jugadores entren ellos Oswaldo Guillen, nos recuerdan figuras políticas como Pedro Pablo Aguilar, Luís Mazarri vivencias fuera del país como en Cuba, con el líder de la revolución del 58 Fidel Castro, Luis Aparicio entre otros.
Con relación a Fidel Castro muerto el 25 de noviembre de 20016, Graterol Vargas, no narra, una crónica, que él tuvo personalmente con el Comandante de la revolución. Titulada Mi encuentro con Fidel Castro. Aunque que por medio de un encuentro imaginario, el periodista ya había tenido un encuentro. El camino más apropiado, había sido la magia de la literatura. 
En la literatura Trujillana Antonio Pérez Carmona inmortalizo la bella Paula precisamente con novela de este mismo. Francisco no da a conocer de esta mujer pero no como un personaje de ficción literaria. Sino con una crónica real, una mujer que le gustaba hacer política en plena polarización internación USA – URRSS.
 La Vida es una Escuela, es un anecdotario de la historia reciente de Valera en el mundo del periodismo,  que cada día cobra mayor vigencia. Que se hace día a día como debe ser con periodismo de altura, por cierto un título de una de sus vivencias que recomiendo leer.
Bibliografía.
Graterol Vargas, Francisco. La Vida es una Escuela Periodismo del Gueno.  Harmony Editores. Valera. 2012.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Armisticio Regularización de la Guerra Entrevista en Santa Ana.



Armisticio Regularización de la Guerra Entrevista en Santa Ana. José Jesús Cooz.

Una de las épocas históricas de mayor complejidad son  precisamente,  los tiempos de la, pre independencia e independencia. Fueron varios los documentos, hechos, conflictos y escenarios de guerra ahí presentados. Con la ley de la reconquista de Domingo Monteverde, entra en 1912  por Coro, con la finalidad de controlar de nuevo a Venezuela.

Para el año de 1813, Simón Bolívar, responde con el Decreto de Guerra a Muerte, promulgado en Trujillo. Del año de 1813 al 1820, fueron siete años de una guerra cruenta, sin ningún a la sensibilidad humana desarrollada por parte de los dos ejércitos.

El Dr. José Jesús Cooz, nos ubica en un contexto historiográfico de estos documentos jurídicos y políticos acordados por ambas partes y por los hombres más connotados de este conflicto bélico. Don  Pablo Morillo por España y Don Simón Bolívar por parte de la Gran Colombia integrada por los departamentos de Venezuela y Nueva Granada, como institución política más sobresaliente.

El día 25 de noviembre se llevó a cabo el Armisticio, un tratado de quince artículos, en donde se hacía necesario suspender la guerra por seis meses, más una serie de principios que consagra el documento, que es un acto de diplomacia de guerra.

Al siguiente día 26 se ratificaba el de la Regularización de la Guerra, que daba fin al Decreto de Guerra a Muerte. Este texto jurídico tiene catorce artículos, en donde sensibiliza e incluye sólo a los actores que están participando en el escenario bélico. También se respetaron algunos derechos en momentos extremos.
 
El lunes 27 de noviembre se encuentran en la aldea de Santa Ana Bolívar y Morillo, demostrando que aunque sea en guerra se hace necesario de la dialéctica, es decir, el arte hablar. Con este hecho,  no es que la confrontación armada haya culminado, sino poner en claro una serie de acuerdos para continuar la batalla y conseguir como fin último la paz una añoranza y bienestar de los pueblos.

Para llegar a este acuerdo se instalaron con antelación en la ciudad de Trujillo, comisiones que representaron a ambos bandos. Por España la representaron: Brigadier. Don Ramón Correa, el Alcalde Provisional de Caracas Don Juan Rodríguez del Toro, Don Francisco González Linares. Por la Gran Colombia: General de Brigada José Antonio Sucre, Coronel Pedro Briceño Mendez y Teniente Coronel y José Gabril Pérez. Jefes supremos. Don Pablo Morillo y Don Simón Bolívar.
            En este libro escrito por el Dr. Cooz, en sus 370 páginas se puede lograr conocer cada uno de los detalles de este hecho histórico, que es parte de nosotros.
Bibliografía.
COOZ, JOSE Jesús. Armisticio. Regularización de la Guerra. Entrevista en Santa Ana. Ediciones del Ejecutivo  del Estado Trujillo. Trujillo – Venezuela. 1970.

Santiago de Trujillo y algo más.



Santiago de Trujillo y algo más.  Argimiro Andara.
El pasado está presente, en una ensoñación agradable en nuestra memoria, porque siempre lo  enuncia,  habita entre nosotros. La imagen es la memoria, es el influir que se constituye en una inspiración, que viene recargada, de recuerdo, de inspiración añoranza y de nostalgia por el tiempo que no volverá.
Argimiro Andara en su libro Santiago de Trujillo y algo más, construye un texto llenos de recuerdos, de la historia local de Santiago del Burrero. ¡Y eso del burrero!, Santiago geográficamente para ese lugar trujillano, es un punto de encrucijada. Esta entre La Quebrada, Cabimbú, San Lázaro – Trujillo y otros lugares circunvecinos ideal para el comercio.
Como no había carreteras pues el transporte más ideal, era el de mulas, burro, asnos, yeguas, caballos. Los caminos eran de recuas, por lo general los más indicados para este transporte fueron los burros, un símbolo de trabajo de hecho popularmente cuando una persona es muy trabajadora, se le dice es trabaja más que un burro el pobre. El encuentro de muchos burros para esa época era símbolo de progreso.
El nombre de Santiago del Burrero cambio en el año de 1944 cuando la Asamblea Legislativa lo cambio por el de Santiago de Trujillo. Recuerda Armiro que la calles de Santiago eran empedradas, en donde se apreciaban las lajas de piedras las unían la grama, un verdadero poema cuando bajaba la neblina y las opacaba apenas alumbradas por un incipiente bombillo de la planta eléctrica del pueblo. También recuerda la calle comercio la abundancia de los buros cargando y descargando mercancías. Incluso cuando niños iban a hacer los mandados se entremezclaban entre los mandaderos y cargaderos entre voces de niños y rebuznar de los pollinos. 
El cine en Santiago se logró gracias a la labor de Pedro Quintero Solarte, que se preocupó por lleva el cine a Santiago, una de las finalidades era recabar fondos para la construcción del nuevo templo. La película se proyectaba en una sala de un antiguo caserón, todos contribuían llevan su asiento hasta reclinatorios. El cine tenía varios nombres entre ellos Cine Royal,  Cine Lincoln.   
Molestaba mucho a Quintero era que cuando pegaba su publicidad elaborada artesanalmente a papel con engrudo, algunos burros se acercaban y terminaban comiéndola. También llego la industria editorial en donde se fundó un periódico de nombre El Campesino producido por Ítalo  Rangel y Antonio Barrios.
Cuando se abrieron las carreteras el transporte animal fue disminuyendo, el primer carro de acuerdo a la obra de Andara, fue un camión se segundo uso propiedad Augusto Brillembouug, en donde cargaba cualquier objeto y gente bautizado con el nombre Creo en Dios. Luego vinieron los autobuses que cubría la ruta Santiago, San Lázaro Trujillo, uno con el nombre  el Carmen y el otro la Coromoto.
Una de las tradiciones más arraigas de Santiago  es la Llegada de los Niños. Que se realiza el 24 de diciembre, es el arribo al pueblo niños Jesús de los diferentes caseríos llegan a la Plaza Bolívar  y a la Iglesia. Hasta los momentos se desconoce su origen, se estima que la tradición venga desde la colonia. Son muchas cosas que se puede conocer de este pueblo, este libro una buena fuente bibliográfica para continuar su recorrido.
Bibliografía.
ANDARA M. Argimiro .Santiago de Trujillo y algo más. Edit. Edipus. Caracas. 2007.